jueves, 19 de febrero de 2015

Entre tonos de gris, de Ruta Sepetys


Entre tonos de gris fue un libro muy popular en la blogosfera hace unos cuantos años, y yo llegué a él cuando su autora, Ruta Sepetys, acudió a un encuentro con lectores organizado por el Club de lectura juvenil Zadrake de Zaragoza. Yo fui, animado por una amiga, y me encantó conocer a esta autora. Su cercanía, su simpatía, la sinceridad de sus palabras y la conexión que se estableció con el público (a pesar de que hablaba en inglés), hicieron que me animara a comprar este, su primer libro. El segundo, El color de los sueños, se publicó en el año 2014.

Pero no ha sido hasta ahora que he encontrado un momento para leerlo, y lo he devorado. Se trata de uno de esos libros que te atrapan. Por sus capítulos cortos y la intensidad de la historia que cuenta, las páginas pasan solas.

Ruta Sepetys se basa en investigaciones y experiencias reales que recopiló para contarnos la historia de Lina, su joven protagonista lituana, que es deportada por la Unión Soviética, en plena Segunda Guerra Mundial, junto a su hermano pequeño y su madre, y enviada con ellos y cientos de personas más a un campo de trabajos forzados en Siberia.

En primera persona, Lina nos cuenta su experiencia allí, y conoce a muchos otros personajes, deportados como ella, que la acompañarán durante los peores años de su vida. Entre ellos está Andrius, un chico valiente y decidido de diecisiete años, que será muy importante para ella. Pero también habrá una maestra, un calvo que siempre se está quejando y solo tiene ganas de morirse, una señora gruñona, o una niña que siempre va acompañada de su muñeca.

Lina es además una artista nata. Tiene un increíble talento para la pintura, y muchas veces ve las cosas no como son en realidad, sino como ella se imagina que las pintaría. Esto la ayuda en muchos aspectos durante su experiencia, además de que le sirve para expresar sus sentimientos y sus pensamientos. 

Ignorados por el resto del mundo, Lina y todos los demás deportados de los Estados bálticos de Letonia, Lituania y Estonia, sufren durante años todo tipo de humillaciones, maltratos, torturas, y son obligados a vivir en condiciones precarias, que llevan a miles de ellos a la muerte por frío o por las distintas enfermedades que contraen por su pésima nutrición.

Ruta Sepetys nos ofrece una novela situada en un episodio de la historia europea muy desconocido e ignorado. Normalmente, los libros más populares de la Segunda Guerra Mundial se centran en Hitler y sus atrocidades contra los judíos, pero también hay que tener en cuenta las atrocidades que tenían lugar bajo el mando de Stalin; las víctimas en este libro no son solo judíos, sino que en su mayoría son católicos con estudios, cultura e importantes puestos de trabajo. Y  lo que hace este libro es llevar a la gente una historia muy desconocida. Y es que no solo se conformaron con la deportación de miles de personas, sino que, cuando algunos consiguieron regresar a su país, se encontraron con que les habían robado todo, desde sus pertenencias a sus nombres, se les trató como a criminales, se les obligó a vivir en áreas restringidas y si hablaban de su experiencia en Siberia se les castigaba con la cárcel o eran deportados nuevamente. Además, hoy en día, desde Rusia, hay quien sigue negando que eso hubiera ocurrido.

Ruta Sepetys, la autora.
Ruta Sepetys era nieta de un oficial del ejército lituano que tuvo que huir de su país, y algunos miembros de su familia fueron deportados o encarcelados. La autora se documentó muchísimo y viajo a Lituania en dos ocasiones en busca de testimonios e información, hasta el punto de que fue  incluso invitada a comparecer ante el Parlamento Europeo para exponer todas sus investigaciones sobre el tema y arrojar un poco de luz sobre esos acontecimientos, encontrando con que había allí gente que no tenía ni idea de que esto hubiera sucedido.

Los horrores que viven Lina, su familia y los demás deportados se nos presentan con crudeza, y el saber que las experiencias vividas por ellos están basadas en experiencias reales que le contaron a Ruta las víctimas reales de las deportaciones le dan un aspecto mucho más horrible a lo que leemos. Pero todo ello se suaviza mucho por la visión desde la que se nos cuenta la historia: la de una adolescente valiente, con ganas de vivir, llena de esperanza, que lo daría todo por su familia , que vive su primer amor y que apenas está empezando a descubrir el mundo en la peor de las situaciones; empieza a darse cuenta de que las cosas, y las personas, no son ni tan buenas ni tan malas como pueden parecer al principio; no hay blancos y negros, hay tonos de gris.

Al ser su protagonista una adolescente puede creerse que se trate de un libro juvenil, o destinado a un público adolescente. Pero creo que es una historia que pueden leer personas de cualquier edad.

Ficha técnica

Idioma original: Inglés
Nº de páginas: 288
EAN: 9788415120254
ISBN: 978-84-15120-25-4
Año: 2011
Formato: 15 x 23 cm
Encuadernación: Rústica
Precio: 16,90 €
Traducción: González-Gallarza, Isabel

3 comentarios:

  1. De verdad, muchísimas gracias por esta reseña. Si ya este libro me llamaba mucho (todo lo que tenga que ver con este periodo histórico me parece sumamente interesante) tu has terminado de convencerme. Como bien dices, casi todos los libros de la segunda guerra mundial tratan de las atrocidades de Hitler y es difícil encontrar una novela que trate las deportaciones o lo mucho que sufrieron los civiles alemanes o el resto de personas que no eran judías pero que se encontraban en el lugar equivocado en el momento justo.

    Si te interesa el tema échale un ojo a "El jardín de Dachau" de Ellen Marie Wiseman. La protagonista también es una adolescente pero no es judía. Ese libro trata muy bien lo que decía antes, el sufrimiento del pueblo alemán que se encontró en mitad de una guerra en la que no creía pero que se veía obligado a apoyar si quería sobrevivir. En el primer post de mi blog hablo un poco de este libro por si te interesa :)

    Y ya, perdona la chapa!! Un saludo!

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  2. Este libro me encantó, pero disfruté más El color de los sueños... lo sentí más positivo y esperanzador¡¡ genial reseña¡¡ un abrazo¡¡¡

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