sábado, 24 de octubre de 2009

Hormigas

Como niño curioso y de pueblo que fui, uno de los recuerdos de infancia que creo que más diversión me producían eran aquellos momentos en el corral de mi casa, de cuclillas, mirando a las hormigas corretear por el suelo.

Las hormigas corrían en fila india. Si encontraban un obstáculo lo sorteaban tras unos segundos de duda y seguían su camino en fila india. Cuando una encontraba algo de comida lo cogía y volvía al hormiguero. Si lo que encontraba era demasiado pesado, otras hormigas iban a ayudarla y entre todas lo llevaban al hormiguero. Cuando a mí me daba por cazar alguna y la pobre acababa medio muerta sin poder caminar, moviendo sólo una patita, iba otra hormiga y se la llevaba a rastras al hormiguero. Eran una pequeña sociedad que a mí me entretenía visitar cada tarde.



¿Y desde el cielo, qué ven las estrellas?
Ven inmensas colonias de hormigas correteando por toda La Tierra. Y si se esfuerzan un poco oirán sus voces, verán cómo corren de un sitio a otro sin un destino aparente. Verán cómo esas hormigas han ido destrozando poco a poco su hábitat, cada vez más deteriorado. Verán cómo esas hormigas se enzarzan en luchas sin ningún sentido. Y verán como otras residen en sus casas sin ninguna otra emoción. Cómo cada una de esas hormigas ha tropezado, tropieza, y tropezará siempre con la misma piedra. ¡Qué entretenidas estarán esas estrellas con tal espectáculo! Y, a la vez, qué vergüenza me llega a producir las cosas que pueden ver, qué impresión más desagradable se llevarán de estas inmensas colonias perdidas en un mundo que se les queda grande.


Prefiero quedarme con una mirada más íntima, más personal, con la mirada de cada uno. Suerte que existe esa individualidad en nuestra inmensa colonia. Suerte que somos personas, que podemos pensar, tenemos raciocinio, tenemos sentimientos. Suerte... o desgracia, no lo sé muy bien.


Hoy he ido a ver Ágora.
Pobres estrellas, patético espectáculo para ellas,
CINE con mayúsculas para nosotros.

domingo, 4 de octubre de 2009

Ayer volví a ver Watchmen...

...esta vez en mi casa, no en el cine.

No pensaba que fuera a ponerme otra vez los pelos de punta.

Pero esa música (sin duda uno de los aspectos que más se pueden destacar de la película), esas caracterizaciones, esa similitud con la novela gráfica de Moore y Gibbons.

Sin duda una de las mejores películas que he visto este año, aunque aún estoy a la espera de Ágora de Amenábar.




¿Y vosotros?
¿Cuál es la mejor película que habéis visto este año?

domingo, 27 de septiembre de 2009

Musicalmente hablando

Musicalmente hablando sigo tarareando los ritmos poperos de Los Peces tras el concierto al que fui anoche...

Como cada fin de semana
La misma esquina, el mismo bar.
Suena Flaca de Calamaro
Cerveza Ambar, Bosch y Antoine.
Y pasan los años y todo sigue igual,
la misma gente el mismo bar...

Disfruto con el directo de Amaral a través de la televisión, con el DVD que me compré hace unos días...

Que se rompa la barrera del sonido
Y que no se escuche nada
porque sobran las palabras
que decirnos...

No dejo de sorprenderme con el nuevo disco de Pereza, tan tranquilo, íntimo, cercano...

Yo sólo busco que me tiemblen las piernas,
Que seas de esas que nadie recomienda...
Aviones a punto de salir,
Pasiones de gitanos,
Pequeña sonrisa de Amelie,
Me tienes calado...

Me alegro el día con esa canción tan feliz de Nena Daconte, que no es que me guste, es que me arranca una sonrisa de la cara y me hace pegar botes...

Y es que otra vez, no quiero perder
Lo que tanta gente anda buscando por ahí
Lo que le hace a tanta gente ser feliz
Lo que tanto amor, me perdí...

Porque la música no para de sonar en la vida de nadie.
Y porque se puede hacer una entrada de música sin Mister YouTube.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Con los pies fríos no se piensa bien...



Mojarte los pies en la playa.
Arena en los bolsillos.
Bañarte de noche en la playa con algunos de tus mejores amigos.
Hacerte el muerto sobre las olas un día de bandera amarilla, con la playa vacía, las olas arrastrándote sin control y el frío esperándote fuera.
Arena en los zapatos.
Terminar cada una de las cenas con tus amigos en la playa jugando con un duro.
Descubrir que las C son muchísimo mejores que las S. Seguro.
Cafés calenticos en una playa fría.
Arena en el pelo.
Correr hacia dentro del mar, sin importar lo fría que esté el agua o a quién salpiques en tu camino.
Enterrar bajo arena a la C cocinera.
Hacer castillos de arena con chozas para los hijos bastardos.
360 fotos.
Irse a dormir comiendo pipas.
Pasarse todo el día con los pies mojados y fríos.

Por muchos más días de playa con todos vosotros. Ha sido inolvidable.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Sí, sigo vivo...

Bufff qué verano más poco productivo para este blog, ¿no?

Vale, creo que necesitaba un pequeño descanso y unas pequeñas vacaciones para seguir con La Cueva con más ganas.

Aún queda un poquito hasta que termine definitivamente el verano y yo siga con el blog. Sólo quiero deciros que a pesar de los exámenes que terminé ayer, sigo con la cabeza lúcida. A pesar de las fiestas del pueblo, aún me quedan neuronas vivas. A pesar de tanta piscina, aún no se me ha ahogado el cerebro (al menos no demasiado).

Así que me encuentro en condiciones favorables para seguir contandoos mis cosas. Aunque hasta ayer mi vida no ha salido de la Biblioteca y del Disney Channel, lo que no es muy interesante, la verdad.


A partir del 21 de septiembre seguiré con más continuidad publicando entradas para vosotros. Esto es sólo para anunciaros que sí, sigo vivo...

Espero que hayáis pasado todos un verano genial, y que aprovechéis a tope lo poco que queda. A mí aún me queda playa, fiestas, pueblo, Kate Ryan y mucho sofá. Ya os contaré.


Brindo por vosotros y por el veranico.

Un besazo.